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Recientemente en uno de mis talleres fotográficos, para el cual realice las funciones de modelo, el tema en el cual nos inspiramos no era otro que "el amor".
El amor, un tema universal, que nos hace subir hasta los cielos y también bajar a los infiernos. Pero está claro que nadie ha muerto por amor, o no debería.
Esperar con una flor en la mano es una forma de simbolizar una voluntad, otra cosa es que alguién quiera esa flor, que si se tarda mucho en coger será más bien un viejo tallo muerto.
Como trabajo fotográfico estuvo muy bien, fué divertido. Y más cuando la alumna era una preciosa niña de siete años.
Y ya puestos a filosofear decir que "Amo el amor" es una droga muy fuerte, que todos/as hemos probado y algunos/as, en esa situación hemos podido olvidar algo muy importante (sobre todo por sus efectos narcotizantes) y no es otra cosa que por encima de todo, debería estar la *lealtad a aquellas personas que un día dejarón todo por uno entregándose de tal forma que se olvidaron de poner una red en la cual poder agarrarse al caer.
Lealtad es ser valiente y atreverse a expresar y comunicar tus miedos, dudas, problemas, y asi poder buscar una solución o una respuesta, e incluso una reacción por parte de la persona que has compartido tantas cosas. La cobardía es también humana, y no seré yo quién la juzgue, pero es la forma de no querer arreglar nada y más bien retrasar algo que más tarde o más pronto en la vida tendrás que enfrentarte.
Y hacer esto, es mucho más que hablar de amor ;-)
También el sentimiento de "Amo el amor" tiene un gran problema. Y es que el efecto de ese tipo de amor no dura mucho y entonces, cuando el efecto desaparece, aquel que nos ha producido el "encantamiento" tendrá que salir corriendo despavorido antes de que la persona, que "solo ama el amor", o "el sentimiento de amar" le tenga que explicar (y ni muchas veces ni eso) que tiene que dar paso al siguiente y que no se merece ni una oportunidad.
En mi opinión todo el mundo se merece una oportunidad. Máxime cuando se ha compartido tanto. Y muchas veces la oportunidad es saber pedir ayuda. No dar, pedir.
El que no entienda esto es que todavía no sabe una lección muy importante de la vida. Pero es cuestión de tiempo que la aprenda. Y entonces, mejorará seguro y se encontrará mejor consigo mismo.
* Lealtad. Hacer aquello con lo que uno se ha comprometido aun entre circunstancias cambiantes. Un valor sin el cual nos quedamos solos y que debemos vivir nosotros antes que nadie.
La lealtad es una virtud que desarrolla nuestra conciencia. Ella nos conduce profundamente hacia una situación, a través de ésta, y hacia la salida del otro lado, emergiendo como una persona más evolucionada.