Muchas veces al observarlas pienso en que puede haber detrás de las fotografías.
Y como muchos otros/as llego a la conclusión que en realidad una fotografía es una historia (visual) contada a través de los ojos de un fotógrafo.
Eso al menos intento trasmitir a mis alumnos/as "amigos/as". Ver más allá. Imaginar y pensar.
Si fuera un libro (palabras), tendríamos que imaginar "como es" lo que estamos leyendo, sea una persona, un animal, un paisaje, etc.
Siendo una fotografía hemos de imaginar muchas veces la historia, el trasfondo.
Y lo mismo pasa con muchos de los cuadros que vemos. ¿Qué ha querido trasmitir el artista? ¿Por qué?
¿Cuantas veces hemos ido a ver una exposición y sin haber contratado un guía no enterarnos de mucho? Claro, no más allá de la cromacidad y formas/composición de las obras. Entonces, por un momento, al acercarnos a un guía y escucharle ver cosas en los cuadros que nos harán apreciarlos de otra forma, en otra dimensión.
Con la información del contexto de la época, el momento del artista (importante si estaba o no nostálgico por algo, etapa muy creativa por cierto para muchos/as), si economicamente estaba bien, para poder comprar lienzos y pintura o si los tenía que preparar el mismo.
Todo eso nos da una información adicional que nos hará valorar la obra a otro nivel.
Un reencuentro de dos personas en un sitio tan peculiar como el Tibidabo mientras observan una gran ciudad como es Barcelona puede ser el argumento de esta fotografía. Yo lo se, ya que les conozco y de verdad que hay una bonita historia detrás, pero quizás mejor que cada uno imagine lo que quiera.
Y una última reflexión de miércoles mañanero. Ahora que estamos en la época del turismo cultural, viajando y visitando museos y galerías más que nunca (crisis, what crisis?) al acabar el verano tendré que escuchar como muchos de mis amigos/as han visitado grandes ciudades llenos de ellos. Nueva York, París, Roma, Madrid, Barcelona, Londres, etc.
Y entonces, ante la pregunta de que obra les gusto más la respuesta será general. "No lo se, en dos horas nos recorrimos el Louvre, o la National Gallery, o el Prado, o cualquier otro museo" y dicho así sonará a gran hazaña tipo "hemos cumplido con creces" y eso, claro está es como querer saborear más de cién diferentes sabores al mismo tiempo.
Cuando he realizado exposiciones he oido muchas veces la expresión "no entiendo de arte". En mi opinión no entender de arte no es un problema. Yo tampoco entiendo de ingenieria aeroespacial y no me siento mal.
Pero también es verdad que yo no voy visitando empresas que se dediquen a eso. Si lo haría, pués creo que un poco si que debería saber, aprender. Más que nada para no perder mi tiempo sin realmente apreciar el arte que hay detrás de lo que veo/visito/invierto tiempo y dinero.
Curiosa la naturaleza humana ;-)