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Categoría: > Cuentos

"Nanorelato" por Donibane | 2009

donibaneleku 29/04/2009 @ 09:09

> Versión en español

Interesante concurso del "taller de escritores" (Barcelona) en la siguiente dirección:

http://www.tallerdeescritores.com/bases_BCN_nanorrelato.php

Se trata de escribir con solo 10 palabras o menos un relato (uno "nano")

Adjunto el mio... ;-)
"Despedida, oscuridad, luz blanca, frío, palmada, llanto, volver a empezar".

"Se busca pueblo" comentario del autor M. Donibane | 2009

donibaneleku 24/04/2009 @ 09:50

> Versión en español

Toda historia (o relato) debe ir acompañada del comentario del autor sobre la misma. Aquí va el mio ;-)

El autor resume este relato con una sola palabra. “Morir”.

Cuando se va a morir, sea una persona o como este caso, un pueblo, se produce la misma reacción en cadena.

Primero la enfermedad nos va dejando sin defensas (se van los habitantes) para más tarde hacer que aquel cuerpo (el pueblo) se quede sin vida, inerte, sin actividad, sin nada más que el recuerdo de lo que fue.

Este relato trata de cómo nos agarramos desesperadamente en último acto de fe a aquellos que nos dan algún tipo de esperanza y aún sabiendo que sale fuera de toda lógica lo que nos proponen, tomamos esa última decisión sabiendo que no tenemos ya nada que perder.

Lo más importante no es llegar a la meta, al destino, como mucha gente piensa. Para el autor lo importante es saber disfrutar del viaje, de cada parada, de cada estación y también saber elegir con quién queremos compartir ese maravilloso viaje que no es otro que la misma vida.

El pueblo deberá tomar una decisión, y el autor ha elegido este relato para dar una visión de como a el le gustaría irse de este mundo, seguramente hacía otro donde podrá encontrar más y mejores herramientas para expandir su gran creatividad.

Relato "Se busca pueblo" por Donibane | 2009

donibaneleku 22/04/2009 @ 09:21

> Versión en español

Cuando la reunión acabó lo primero que pensé es que era el plan más disparatado que había oído en toda mi vida.

Ser el alcalde de aquel pequeño pueblo suponía tener que acudir diariamente al ayuntamiento e intentar resolver los pequeños asuntos que hacían que todo en aquel apartado municipio funcionara.

Arreglar por ejemplo el asfaltado del pueblo (ahora ya finalizado) había sido uno de mis "mensajes fuerza" durante la campaña que me alzó como ganador de aquellas últimas elecciones.

Aunque también había sido el mensaje de mi vecina y adversaria del partido contrario. Si yo fui elegido fue debido a que mi familia era más numerosa y conseguí un voto más (47 votos a mi favor por 46 a favor de ella). También ayudo el hecho de estar yo soltero (aunque ella también lo está), ya que eso me dejaba tiempo para estos menesteres burocráticos y tampoco había mucho que hacer en el pueblo.

Lo que no era muy normal, al menos para un alcalde como era yo, era tener que escuchar lo que aquel personaje, llamado así mismo como "el viajante" había venido a contarnos.

Trabajar por las tardes era la única forma que yo tenía de compaginar mi actividad en el campo con mis labores como cabeza del ayuntamiento, por lo que la presentación se realizó después de la siesta, a pesar de las quejas de la concejala de la oposición, que siempre veía en mis horarios un motivo de discusión.

Cuando aquel extraño empezó su alocución lo hizo diciendo lo que ya sabíamos. El pueblo se moría. Los jóvenes lo abandonaban para irse a las grandes ciudades. Y los mayores, pues también se iban pero a aquel lugar del que nadie ha vuelto para contar donde está.

Y siguió hablando de más cosas que ya sabíamos. Nuestro pueblo, además de ser pequeño, tenía de vecino a un gran pueblo, como era aquel que estaba a menos de cinco kilómetros, que con grandes monumentos y hostelería hacía que fuéramos aún más pequeños e insignificantes, y que los visitantes no pararan más que para preguntar como llegar al precioso municipio de al lado.

Aquel visitante, de entiendo nombre artístico, “el viajante”, era un desconocido artista, al menos para mi. El susodicho había interpretado una visión y la estaba queriendo proyectar sobre nuestro pueblo, queriendo imponernos su personal estilo y ofreciéndonos aquello que ya dábamos casi por perdido, que no era otra cosa que la salvación del pueblo. Si se seguía marchando la gente y los que quedaban se morían, entonces en breve pasaríamos a ser uno de tantos pueblos semi abandonados.

Y para ser sinceros, era por otro lado la mejor oferta que jamás habíamos tenido. En realidad era la única. Nadie más había parado en nuestro pueblo para ofrecernos lo que aquella persona nos ofrecía.

En aquella reunión también había estado la concejala de cultura y adversaria a la alcaldía. María, que era como se llamaba, había permanecido callada durante toda la presentación con evidentes gestos corporales de desgana ante lo que allí estaba pasando. Solo al final observé en ella cierto interés en el proyecto.

Siendo una de las pocas solteras que aún vivían en el pueblo nuestra relación había pasado por muchas fases. Aunque la de la "indiferencia" era quizás de todas ellas la más reseñable, aunque no sabía muy bien la razón la verdad. O mejor dicho, si lo sabía. Perder las elecciones y llegar a ser solo "concejala" no le sentó muy bien. Y era cierta que ella tenía mucha más preparación que yo, habiendo incluso acabado la carrera de económicas en la ciudad, volviendo al pueblo para no dejar solos a sus ya ancianos padres. Y claro, además de eso tampoco ayudaba el hecho de que no fuéramos del mismo partido político y eso que se suponía que teníamos que pasar mucho tiempo juntos, y ya se sabe, era mejor no mezclar las cosas.

- ¿Qué opinas? le pregunté al irse el portavoz de aquel extraño mensaje.

A lo que ella sin dudar contestó.

- Opino que tenemos que pensarlo y darnos prisa. El ha dejado bien claro que tenemos una semana de plazo. Ni un día más ni uno menos.

- ¡Pues que se vaya a otro pueblo! contesté a María mientras ella se levantaba para dirigirse a su despacho. No me gustaba sentirme presionado. No estaba acostumbrado. Ser agricultor y llevar una vida tranquila era lo que yo siempre había querido. Yo no entendía de esas cosas.

Yo quería tener una legislatura, digamos, suave. Mi padre fue alcalde y no tuvo que tomar decisiones así, lo mismo que mi abuelo, y mis tíos abuelos. Pero también era verdad que entonces el pueblo todavía no estaba en peligro de extinción.

Sobre la mesa estaba el informe que nos había presentado aquel individuo de aspecto normal, quizás demasiado para ser el portavoz de aquel increíble proyecto.

El pueblo se puede salvar y ser un referente en el mundo. Y su mensaje era muy claro. El pueblo no “morirá”, más bien “nacerá”, saldrá por fin de su letargo como una mariposa que sale de su traje de capullo. 

Y el habló especialmente de los colores.

- En la ciudad no hay colores - nos dijo. - Despleguemos las alas de los colores.

- La gente que queremos vendrá de las ciudades. En la ciudad no hay cielos, ni se pueden ver los amaneceres, ni las puestas de sol. En la ciudad no hay tiempo para nada, ni para sentir la brisa, ni el sol, ni el canto de un pájaro, ni el sonido de los grillos, no hay pequeños rios donde los niños puedan poner sus barquitos de ramitas, no hay casi árboles a los que escalar. Todo el mundo corre de un lado a otro, como gallinas sin cabezas - sentenció.

Y entonces explicó su plan en detalle. Y lo hizo empezando con una frase que me impacto. "Pararemos el tiempo para que los visitantes puedan salir y olvidarse de lo que no tienen en la ciudad" no dijo. Yo jamás lo hubiera pensado. Lo que el decía me sonaba a alguno de  aquellos fantásticos cuentos que de pequeño leí. Pero el parecía totalmente convencido de poder llevar a cabo su proyecto.

Para que aquello que el nos ofrecía se cumpliera había que pagar un precio. Uno quizás demasiado alto. Era como vender el alma del pueblo al diablo, al menos durante cinco años, y yo no sabía si podríamos hacerlo.

El proyecto marcaba bien a las claras las diferentes fases.

La primera era la de informar a los vecinos del pueblo sobre las bondades del proyecto. Preparar a los ciudadanos de “Asensio” para recibir en poco tiempo a muchos visitantes era algo que no costaría mucho, ya que quien más o quién menos tenía algún tipo de negocio relacionado con el turismo. La tienda de ultramarinos, la pequeña tienda de cerámica, el hostal, el bar de Paco, la panadería, el taller de cuentos y leyendas, los que tenían pequeño viñedos y querían dar salida a su producción vinícola, la fábrica de quesos, etc.

Pero también serían informados de lo que debían hacer a cambio, que no era otra cosa que dejar pintar sus propiedades. Fachadas, ventanas, tejados, muros, incluso parte de los suelos de la carretera. 

En caso de negarse no pasaría nada, pero perderían la ocasión de poder beneficiarse de aquella ocasión única.

En general las casas del pueblo necesitaban una mano de pintura, e incluso dos o tres, de eso no había duda. La pregunta que yo me hacía era si los vecinos dejarían que otros eligieran el color de las mismas.

La segunda fase se llevaría a cabo de forma simultánea. Pintores de brocha gorda plasmarían las ideas plásticas del artista y en menos de un año tendrían que tener acabado el gran lienzo, que no era otro que el pueblo. Una gran zona se reservaría para artistas que quisieran colaborar. Pero en vez de ser "castigados" y "multados" por las autoridades serían premiados por su arte y creatividad. Los grafiteros, como el artista les llamo podrán expresarse en este pueblo como si ellos también pertenecieran a el.

También propuso un juego de luces en la noche. Situadas de forma estratégica aquellas luces harían que cada calle tuviera un color determinado. La noche cambiaría de nuevo al pueblo. La calle verde, la calle azul, la calle amarilla, así hasta completar todos los colores necesarios. Pero serían luces muy tenues, nada agresivas.

Ya de vuelta en la luz del día, y basándose en un gama de colores muy alegres el artista haría del pueblo un gran cuadro cubista. Y como reclamo el resultado no sería otro que “el cuadro más grande del mundo en tres dimensiones”.

Color. Era la palabra que continuamente repetía aquella persona. Parecía que estaba totalmente obsesionado con esa palabra.

- Necesitamos mucho color. Lo llamaremos “Colorterapia” o mejor como es conocido técnicamente, “Cromoterapia” y es algo que ya está inventado -  nos dijo mientras sonreía con un halo de lo que a mi me pareció tristeza.

La arquitectura general del pueblo era la compuesta por las cuadradas formas de las casas, muy básicas, donde solo destacaba la iglesia con su campanario y tres o cuatro edificios con cierto valor histórico, los cuales serían respetados por el artista. Quizás se cubrirían con algunas lonas, pero quedo claro que nada de pintura sobre ellos.

El artista había llevado a cabo un estudio en profundidad de las posibles bondades del pueblo que acompañarían al turista durante su estancia.

- Tenemos que lograr que se queden unos días – dijo mientras yo asentía con la cabeza.

Y hubo una en concreto que me sorprendió. No lo había pensado nunca. Y también hablaba de colores.

El gran valor era que cambiaba cada día y que era único, irrepetible, con una gama de colores que variaba dependiendo la época del año, de los vientos que la peinaban, de las nubes que lo cubrían, de la lluvia que la refrescaba y sobre todo y más importante, dependía de los ojos con los que fuera visto.

Era el cielo de mi pueblo.

- Compartiré mi obra con otro artista, el más grande. Uno que tuvo la capacidad de crear el mundo y todo lo que hay en el en siete días. Para el la parte de arriba y para mi la parte de abajo, creo que es un buen trato -  “el visitante” ahora parecía más pequeño, más humilde, más humano.

Lo último que dijo antes de partir fue lo que en principio más me hizo dudar de aquella persona y del proyecto. Nos habló de celebrar un día especial del color, de una gran fiesta. Pero no llego a definir exactamente a que se refería. No entendí muy bien que quiso decir la verdad.

Ya impresas en hojas, dentro del informe que nos había dejado, algunas de aquellas fotos demostraban que aquel visionario no se equivocaba. Más de cien diferentes cielos se mostraban, ordenados uno debajo de otro, hasta completar diez por hoja. Incluso había un montaje de como sería visto el pueblo desde el cielo, con los tejados de colores. Otra mostraba el Arco Iris que con tanta fuerza a veces nos visitaba. El visitante remarco que los niños de las ciudades no lo han visto nunca y que sería un gran reclamo.

Otra de las ideas de aquel ser era potenciar la visión de un pueblo donde a las noches, si te asomas a la ventana, o sales a pasear, podrías ver y sentirte parte de la vía láctea. Las estrellas, a diferencia de en las ciudades, tenían un brillo especial.

- Aquí no existe la contaminación atmosférica y eso obra este efecto – y señalando con su dedo hacía la ventana pudimos divisar ya la primera de las estrellas que al atardecer nos visitaba.

Es decir, venderíamos también el espacio.

Y por último, otro de los puntos fuertes, era el agua. El agua en el pueblo, debido a su situación geográfica, justo en un punto donde convergían los grandes arroyos que desde las montañas traían el agua de las derretidas nieves, era de una gran calidad.

En resumen, cielo, espacio y agua serían los puntos fuertes que como si de una gran campaña de una imaginaría agencia de publicidad se tratara el artista quería promocionar al mundo. Y todo ello dentro de un gran decorado de papel de celofán de mil colores se tratará y con un precioso lazo para que todo aquel que quisiera pudiera disfrutar de el.

Hasta aquí todo podía ser más o menos ser interpretado de forma positiva.

Promocionar el pueblo era el objetivo. Hacer que aquellos posibles visitantes parasen aquí era un sueño que ahora tenía visos de hacerse realidad. Ser otro pueblo. Al menos parecer otro.

Pero solo había una condición. Una indispensable para ser llevado a cabo el plan.

El nombre del pueblo debería llevar durante cinco años el apellido de una conocida marca de agua mineral. Según el artista era la única forma de conseguir el dinero para que el pueblo no tuviera que vaciar sus arcas. Había pensado en todo y dejó claro que si había una firma local u otra forma de financiación que pagará los gastos no habría problema por su parte.

Pero aquella marca de agua sufragaría los gastos de la pintura y promoción de aquella obra. “Asensio” que era como se llamaba el pueblo se llamaría ahora “Asensio Puravida”. Y bueno, siempre era mejor que llamarse “Asensio Coca-cola” o “Asensio Malboro”, pero en cierta forma el pueblo ya no sería nunca más el pueblo. Pero mejor un pueblo que sea un poco menos como era y poder asegurar su existencia. Y además, después de cinco años seríamos otra vez “Asensio” y ya nos habríamos elevado a la categoría de “pueblo con interés turístico” y podríamos seguir solos.

Aquellas noches casi no dormí. Mi almohada tuvo en silencio que escuchar muchas de las dudas que aún yo tenía. Consulte a algunos de los vecinos y como esperaba todos contestaron lo mismo: tu eres el alcalde, decide por ti mismo.

Y fue justo la noche anterior a finalizar la semana, que aquel conocido como “el viajante" había marcado de plazo y vendría a por la respuesta, cuando tuve gran sueño iluminador donde en la plaza del pueblo una gran estatua con mi esfinge rendía honores a mi decisión. Estaba ya convencido de lo que tenía que hacer.

Aceptaría aquel rocambolesco trato y convencería a los vecinos para que accedieran a las indicaciones del artista.

Aquella nueva mañana acudí pronto al ayuntamiento. La gente que allí trabajaba se sorprendió de verme llegar tan pronto. Pero ellos no sabían que aquel sería conocido como "el día más importante de la historia del pueblo".

Decidí asomarme al balcón consistorial. Contemplando el grueso de las casas del pueblo pude imaginar el espectáculo de color y de luces y cientos de imaginarios visitantes recorriendo el pueblo, en vez de esos dos perros que ahora husmeaban en una de las esquinas de la plaza una caja vacía.

Ya en mi despacho a media mañana y preocupado por la tardanza de aquel que nos trasladaría a la primera división del turismo presencié con sorpresa como María entraba solo acompañada de un periódico en la mano.

- ¿Y el artista? - pregunté.

Su perdida mirada evidenciaba que algo iba mal. ¿Habrá tenido un accidente nuestro artista? o peor aún, ¿habrá ido a otro pueblo y el periódico que ahora ella colocaba en mi mesa lo anunciaba? Sabía que algo saldría mal, tenía que haber tomado la decisión mucho antes. Todo se iba a ir al garete por mi culpa.

Mi corazón comenzó a latir a gran velocidad mientras en la portada podía ver la fotografía del individuo que nos había visitado. “Lo sabía” pensé. Seguro que ha cerrado el trato con otro alcalde de otro pueblo. Y claro, ahora ya está empezando a hacer publicidad de su gran proyecto. Maldita sea, se me han adelantado.

Aunque era una noticia pequeña y situada en la parte inferior del periódico, el haber conseguido situarse allí era un triunfo para quién quiera que hubiera dado el visto bueno al proyecto. Y además, era la portada del periódico con más tirada en toda la comarca.

Sabiendo que leer lo que allí ponía me supondría tener que enfrentarme a mi gran incapacidad como alcalde hizo que retrasara lo más que pude la lectura de la misma. Incluso antes de leer la noticia di a entender a María que estaba más interesado en lo referente a aquella otra noticia que sobre temás de inmigración habían colocado los redactores en grandes titulares debajo de la mancheta del periódico.

Pasados unos breves pero necesarios segundos y armado de todo el valor que pude reunir me dispuse a leer la noticia que de verdad me importaba.

Para gran sorpresa y sin entender que pasaba, justo debajo de su retrato y con letras en negrita el titular decía “Detenido y llevado a una clínica mental el conocido como "el visitante" de pueblos”. Y ya en letras más pequeña, lo que era el subtítulo decía que aquella persona había sido en otra época un afamado artista que perdió la cabeza por un amor no correspondido. Aquello le volvió loco adentrándose y perdiéndose como si de un laberinto sin salida se tratada en su arte para finalmente convertir sus proyectos en grandes delirios de una mente supuestamente perturbada y enferma.

El texto del artículo además hacía mención a los años durante los cuales "el visitante" había visitado pueblos y había ofrecido su faraónico proyecto a moribundos pueblos. Los elegía muy bien. Todos pequeños, indefensos, olvidados, su perfil de pueblo víctima esta muy marcado. Su familia, con ayuda del estado, habían decidido internarlo, pero el se las había arreglado para una y otra vez escaparse.

Tras unos segundos de incredulidad y sintiéndome el más idiota de los alcaldes del mundo me levanté para mirar por la ventana.

María enseguida se situó a mi lado y tras mirarnos a los ojos durante unos segundos sin decir palabra supimos que el pueblo había perdido su última oportunidad.

- No te culpes, yo también pensé que era una buena idea – eran las primeras palabras amables que salían de su boca refiriéndose a mi persona o a alguna de mis decisiones. Y me sorprendió gratamente. Era algo que necesitaba en ese momento.

- Ahora todo está perdido – le dije volviéndome a sentar en la silla.

- ¿O quizás no? - dijo María mirando la foto del periódico.

- ¡El nos ha enseñado el camino!, busquemos ahora a un artista que nos ayude, además, solo el plan de un loco puede hacer que salgamos del problema o situación que tenemos - dijo María mientras reía de lo que acababa de decir con grandes carcajadas.

Pensé que aquella mujer tenía algo especial. Nunca la había visto de esa forma. Tenía una risa que la hacía muy atractiva. Pero aún más me gusto su actitud. Hablaba por ella y no desde el punto de vista de su partido, que desde el principio marco las directrices.

- ¿Y si mientras cenamos hablamos del asunto? - le dije aprovechando que ella tenía bajada la guardia. Ella dejo de reír súbitamente y temí lo peor, pero con un "te espero a las nueve en mi casa" se despidió.

Un año después, justo cuando nació nuestro primer hijo supe con certeza que el pueblo sobreviviría, al menos una generación más. Otras tres familias más habían tenido hijos y eso nos daba un número de niños lo suficientemente grande para ser optimistas.

O eso quise pensar mientras una vez más me quedaba pensando en aquel extraño que nos visitó en el pasado.

Ahora ya no era más que un antiguo recuerdo, que había elegido pasar, por suerte para nosotros, tal que una cometa fugaz impregnando de su polvo de originalidad y esperanza nuestro querido pueblo.

Además, el había logrado que yo pudiera cenar con María y que al menos durante una noche fuéramos del mismo partido y seguramente eso permitió poder concretar una maravillosa relación que antes se veía perturbada por nuestros diferentes ideales, que una vez hablados con calma (y un poco de vino), no resultaron ser tan distintos.

Y juntos conseguimos (apoyados por todos los partidos) que los vecinos se entusiasmaran con la idea de pintar las casas. La pintura se financió con el dinero con el que el gobierno central ayudaba a los pequeños pueblos. De la firma de agua mineral "Puravida" no tuvimos nunca noticias, aunque más tarde y de forma casual nos enteramos que aquel artista había creado un fondo con la venta de sus obras con ese nombre destinado a ayudar a pagar sus nuevos proyectos.

No quería que nosotros supiéramos que el pondría el dinero. Y sin más datos con los que juzgar creímos entender la extraña explicación por la que los familiares quisieron internarle, dejando bien a las claras que  precisamente fué para no perder el derecho a aquella jugosa herencia.

Todos los habitantes de Asensio, unidos por la visión de "el visitante" bañaron de color fachadas, tejados, muras y todo aquello susceptible de ser "coloreado".

Todo el mundo colaboró. Desde los más jóvenes hasta los más ancianos. Y cuando llego el verano los que venían a pasar unos días, contagiados por la energía de lo que allí encontraron también ayudaron. Muchos describieron aquel verano como el más divertido en muchos años.

Incluso se propuso crear el día grande de la pintura. Se investigó y se supo la fecha de nacimiento del artista, el 14 de julio, siendo ese mismo verano su primera celebración. Aquella fiesta consistía, como acto central, en rellenar pequeñas bolas y trapos enrollados de diferentes colores con pintura plástica (evidentemente al agua) para más tarde lanzarlos contra las fachadas y contra el suelo. Más de uno acabo también siendo coloreado, pero todo el mundo se comporto con gran decoro sin hacer impacto en las personas más indefensas, como eran los niños o ancianos. Duchas temporales fueron instaladas por todo el pueblo y ayudaron en gran medida a sofocar el calor veraniego y para limpiar los restos de aquella batalla de color.

Y lo mejor fue que gracias a un hijo del pueblo que ahora vivía en una gran ciudad se convocó un concurso de graffitis al que acudieron cientos de jóvenes que siguiendo las directrices del plan del artista decoraron aquellos rincones del pueblo de mayor notoriedad. Y sería un concurso anual que haría que el pueblo fuera cada año repintando. Un gran lienzo vivo.

Ahora, cuando los turistas pasaban no solo preguntaban como llegar al pueblo tan bonito de al lado, sino también preguntaban que tipo de pueblo era este, que tantos colores tenían. Y habíamos conseguido que muchos parasen allí y durmieran, sobre todo debido a que muchas noches en el otro pueblo no había más plazas y debían buscar una alojamiento alternativo.

En el medio de la plaza, una firma en el suelo, que solo podía ser vista desde el cielo hacía mención a aquella persona que desinteresadamente nos había regalado esa maravillosa idea. Hicimos llegar fotografías del nuevo pueblo al lugar donde se encontraba interno con agradecimientos por su legado, y aunque no recibimos respuesta estamos seguros que el sabe que su gran obra fué llevado a cabo, sobre todo por la repercusión que tuvo en prensa nacional e internacional.

Una vez más, aquella noche, después de la cena, María y yo salimos a pasear y vimos el firmamento, pero con otros ojos ya que sabíamos que éramos muy afortunados por poder vivir allí, en el pequeño pueblo de “Asensio”.

Fin

Relato

[ Todas las fotografías son de un mismo lugar, de un pequeño pero hermoso pueblo llamado Adahuesca en Huesca, España sobre el que me he inspirado para hacer este relato. Como es lógico los datos que pongo son ficticios y en nada se corresponden con la realidad de este pueblo, aunque mantengo la idea de los cielos, el espacio, el arco iris, el espacio...] 

"El caso de la sirena decapitada" por Xenia Pawlowsky

donibaneleku 06/04/2009 @ 08:03

 

> Versión en español

"El caso de la sirena decapitada" es el bautismo de Xenia Pawlowsky dentro del campo de la literatura. Esta novela negra mostrará el potencial de la escritora dentro de un género reservado solo a los grandes escritores.

El viaje de escribirlo está previsto que acabe dentro de aproximadamente un año.

Buen viaje y como siempre digo "lo importante está en como se hace y lo que uno encuentra en el camino, y no en llegar a la meta"

"The man without imagination " | "El hombre sin imaginación" por Donibane | 2009

donibaneleku 25/03/2009 @ 09:05

> English version

Four months ago I started a new travel called "The Man without Imagination".

I made what is called a "learning travel" on different styles to finally find wich one I like the most and is the best for my charasteristics as a writer. I do write specially to me. And I do it from my heart. This two premises are necessaries to do what I do (al least to me).

The first one, "Chronicles of an Uncertain Future" took me to get in to field of Sciencie Fiction. What the future has for us and to tell an story (but it is not the most important thing) is what I have tried. A travel to the future and to the new technologies.

Later came "Deliriocision" a travel inside the people´s mind. More a pshicologic book and with a non expected end. A travel than many people do not will never come back.

And now, I do have done the third part (more or less) about a book who looks inside the art field. The controll and manipulation of the people around the art, "comisaries, representants" and a question behind, who take advanced of the other?. I do consult a lot the Wikipedia to learn how to explain some details.

"The Man without Imagination" is not a real story, but if you read it you notice than has many things that you easilly recognice. This can be the possible "Best-seller" of the three (and as you know almost every writter want to have one and will never tell that).

The main question on this book is "what price would you pay to have fame, money, be famous?"

So, with "tales", "short tales", "novels" and the "reality" (that is always much more than what you imagine) I keep looking and learning and what I has found are (it maybe sound strange) are "questions".

To find the answers will take me a little more time ;-)

> Versión en español

Hace ya cuatro meses empecé un nuevo viaje que se llama "El hombre sin imaginación". Es mi tercera novela.

Yo hago lo que se llama "un viaje de aprendizaje", un recorrido por diversos estilos para finalmente encontrar el que más me guste y se adapte a mis características. Yo principalmente escribo para mi. Y lo hago desde el corazón. Estás dos premisas son fundamentales para poder hacer lo que hago (al menos para mi).

La primera, "Crónicas de un Futuro Incierto" me llevó a meterme de lleno en el campo de la Ciencia Ficción. También tener que estudiar a fondo lo que el futuro nos depara y construir una trama que contara una historia (que es más bien lo menos importante). Un viaje al futuro y a las futuras tecnologías.

Más tarde vino "Deliriocisión", un viaje a lo más profundo de las personas, la mente. Una novela más de corte psicológico, con muchos giros y un final inesperado. Un viaje de donde muchos no llegan a volver nunca.

Y ahora toca y tengo ya escrita una tercera parte (más o menos) de un libro que indaga y analiza el mundo del arte, el comercio de las obras de arte, el control y manipulación por parte de los comisarios y de las galerias de arte de los artistas y su obra (¿quién realmente se aprovecha de quién?. Eso me supone constantes visitas a la Wikipedia y tener que investigar para explicar algunos detalles.

"El hombre sin imaginación" aunque no está basado en hechos reales, a los que la lean les resultará muy cercana. Quizás de las tres es la que más está orientada a ser un best-seller (que como ya sabemos es lo que todo escritor quiere y no dice).

La cuestión más importante que se plantea en este libro es: "¿qué estaríamos dispuestos a sacrificar con tal de conseguir el éxito, la fama, el dinero?"

En resumen, que entre "relatos cortos", "cuentos", "novelas" y "la realidad" (que siempre supera a la ficción) sigo aprendiendo y a pesar de que pueda sonar "extraño" voy encontrando, al menos, las "preguntas". Y encontrar las respuestas me llevará un poco más de tiempo ;-)

Comida con el escritor Jon Sanjuan y el traductor Sergio Pawlowsky

donibaneleku 14/03/2009 @ 09:31

Comida en Bakio

> Versión en español

Departir una comida con dos amigos como son ellos, de los que tanto se puede aprender con solo escuchar, es siempre un maravilloso plan.

Jon Sanjuan además de ser mi padrino es geólogo, un excelente montañero, un escritor ganador de varios galardones y fundador del Grupo Cultural OBABA. Sergio Pawlowsky, a su vez, es un consumado traductor que ha trabajado traduciendo libros de grandes maestros literarios además de escribir los suyos propios. Vive y trabaja en Barcelona.

Muchas gracias a ambos por compartir conmigo todas esas historias de la vida y espero que en breve podamos repetir la experincia ;-)

Los amigos de Donibane | Jorge de la Herrán

donibaneleku 05/03/2009 @ 11:31

> Versión en español

Empezaré diciendo que hoy es día de exaltación de la amistad. Hoy el partido que ha ganado las elecciones es el Athletic. Hoy no hay crísis, ni problemas. Y eso me lleva a recordar una pequeña anécdota.El otro día al ir a votar mi hijo mayor, que es tan listo como su madre, me preguntó ¿aita, a quién vas a votar?. Y claro, con voz firme le dije "hijo, como no podía ser de otra forma, AL ATHLETIC"...

Hoy hablaré de algunos de mis mejores amigos. Y como es mi blog y hago lo que me da la gana (o eso creo) empezaré hablando de Jorge de la Herrán, más conocido como el Aberrante Agorante.

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Cuento "El gran saltador" por Donibane | 2009

donibaneleku 04/03/2009 @ 10:25

Cuento
> Versión en español

No tengo muy claro que me empuja a escribir tanto. Me imagino que será el querer comunicar, o contar las cosas que tengo en la cabeza. Dicen que cuando uno escribe lo hace para uno mismo, pero en este caso lo hago para mis hijos y otros niños, para que sean "grandes saltadores" pero que no se olviden de los más importante, estudiar para poder luego ser lo que ellos quieran ser.

La ilustración que acompaña al cuento es otra de mis obras más recientes. Con todos ustedes...

El Gran Saltador

El curso de esquí y saltos duraría cinco días.

Yo era el único que no había aprobado el examen de matemáticas que la profesora nos había puesto como condición indispensable para poder hacer ese curso, por lo que me quedaría yo solo con la Señorita Rita en clase.

El resto de mis compañeros habían superado con buena nota el último examen. Era injusto, además de perderme el curso de esquiar tendría que quedarme con ella y con las dichosas matemáticas.

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Relato de "Scape from Wonderland" by Donibane 2009

donibaneleku 03/03/2009 @ 12:37

Scape from Wonderland

> Versión en español

Esta historia aunque no está basada en hechos reales bien podría estarlo.

WonderLand es, como su nombre indica en inglés, “la tierra maravillosa”. Pero incluso allí a veces las cosas se complican (por aquello de las expectativas), por eso la gente puede querer escapar de allí.

La lámina explica graficamente lo que nos podemos encontrar... o al menos espero haber podido acercarme un poco.

Este cuento empieza como lo hacen todos, diciendo aquello tan horteramente bonito de:

Érase una vez una hermosa doncella que esperaba con ansiedad la llegada de su amado príncipe azul, básicamente por que se le estaba pasando el arroz y todas sus amigas tenían ya uno propio. Y aunque muchas veces compartido con otras, pues ellos eran suyos en propiedad gracias a tener una hipoteca, hijos, un coche y varios entramados financieros a nombre generalmente de ellas que hacía que no tuvieran miedo de perderlos.

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El cuento de "Ana la larga" by Donibane | 2009

donibaneleku 27/02/2009 @ 12:29

> Versión en español

De todas las historias que me han contado últimamente (y son muchas) esta es una que me ha gustado y mucho. He tenido que rellenar con imaginación aquello que no sabía, pero ha sido fácil y divertido. Y claro, se la dedico a aquella persona que me la contó ;-)

La lámina que le acompaña es una que preparé hace un tiempo y aunque en el relato no se pelean por un coco, pués me ha parecido simpática ponerla.

La historia o cuento (me gusta también llamarlo relato corto) está escrito hasta el final. Y un pequeño apunte. Se que mi fuerte no son los acentos, ni las comas... pero es que eso para alguién como yo (pinturillas) es algo que no me preocupa.

Ana la larga

Cuando el cole comenzó pensé que este año quizás sería diferente.Y una vez más me equivoqué.

Ser hija de una profesora que cada año cambia de cole es algo que puede sonar hasta divertido, pero no lo es si cuando lo hace también cambia con su hija.

Este nuevo cole no era mejor ni peor que otros en los que había estado. Ni más grande, ni más pequeño. Ni más limpio ni más sucio. Eran todos iguales.

Mi madre me decía que por sus horarios, le venía mejor llevarme con ella a donde le asignaran por destino, además que no le costaba dinero ya que los profesores no pagaban por sus hijos. Ella decía que cuando tuviera suficientes puntos debido a la experiencia acumulada, podría elegir destino y las idas y venidas se acabarían.

Y claro, yo la creí.

En mi nueva clase el número de chicas era muy superior al de los chicos. Eso me resulto curioso, ya que en otros coles no había sido así. Pero tampoco me importaba mucho ya que sabía que no tendría amigos.

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